logo en la gloria.png
Buscar
  • En la Gloria

La Noche de Jesús: una saeta de recuerdos para Luis Lara

Actualizado: abr 1

A pesar de que el humor del Comandante Lara ha dejado relegado a un segundo plano al niño de Luis de Pacote, cada Semana Santa aflora en Luis Lara ese flamenco que corre por sus venas. Sin ser hermano de ninguna cofradía, sin formar parte de ninguna hermandad, Luis vive la fe a su “manera” y encuentra en la saeta el camino para conectar con Jesús.


Y es que la Noche de Jesús es algo que “descompone” al artista jerezano. A base de recuerdos, experiencias y las vagas vivencias de un niño pequeño junto a su padre, ha forjado un fuerte vínculo con el Nazareno: “Cuando viene por la mañana y le da la luz… se le cambia la cara a este hombre. A mí me vuelve loco el corazón. Siempre intento explicarlo, pero es algo que me cuesta. No encuentro las palabras para expresar lo que vivo. Sale con su túnica ‘moraita’ por la madrugada y luego te lo encuentras a las siete de la mañana con el solecito en la cara… se humaniza esa imagen”.

Evidentemente, mucha culpa de este fuerte sentimiento lo tiene su padre, al que perdió cuando Luis sólo tenía doce años. No pudo “disfrutar mucho de él”, pero sí que guarda “su recuerdo cantándole a la Buena Muerte en la calle Ancha. A pesar de que yo era muy pequeño, mi escena junto a él ese día es la que me llega con más claridad”.

“No me he podido emocionar más en mi vida que en la Noche de Jesús con las saetas que le han brindado todas las madrugadas”

A partir de ahí fueron muchas madrugadas enriqueciendo ese recuerdo gracias “a la familia y los amigos de mi padre. Letras que cantaba, anécdotas y siempre colocándole en los altares como un gitano espectacular”.

Manuel Moneo, su primo el Barullo, Curro de la Morena, su padrino Juan Morao… todos ellos fueron compañeros de Luis durante años y conforman ese saco de sentimientos que da forma a su manera de amar la Semana Santa: “No me he podido emocionar más en mi vida que en la Noche de Jesús con las saetas que le han brindado todas las madrugadas”.


Su primera saeta al Prendi

Pero el humor siempre se hace hueco en la vida de Lara y por eso recuerda entre risas la primera vez que se paró delante del Prendimiento. “Con apenas veinte años yo ya tuve el atrevimiento de cantar alguna saeta”. No puede olvidar la primera de ellas. Fue ante el Prendimiento: “Juan Morao me insistió y me animó, pero canté para darme con una zapatilla vieja en la boca. Eso no fue una saeta, eso fue una pelea de gallos en la plaza Rafael Rivero”. La vergüenza le pudo o, como él mismo dice, se sintió “totalmente abucharao. Tal como terminé me monté en un taxi en Cristina y opté por confinarme tres días sin salir de mi casa. Tengo el mérito de haber cantado la peor saeta de España”.

Aquella primera oración no fue más que el preludio de todo un rosario de saetas con sentimiento que durante años han levantado al pueblo de Jerez frente a sus imágenes más populares. Modestamente, el niño de Luis de Pacote reconoce que con el tiempo se pudo “quitar la espinita”. De hecho, incluso ha ganado alguno de los más prestigiosos concursos de saeta. Por desgracia, este año tocará esperar, la Noche de Jesús volverá a estar marcada por la pandemia y Luis ahogará su cante a la espera de un tiempo más feliz, a la espera de una nueva semana de gloria.


Entradas Recientes

Ver todo